|
La voz solitaria
No tengo ya con quien hablar..es que hablo desde hace siglos inmemoriales,
Tiempo largo para todos los que me escuchaban, y casi todos murieron ya…
Aun la vida más perdurable se queda sola..y de repente, no tiene con quien hablar,
no obstante..
La vida, tal como la conocimos juntos, no puede morir del todo y por eso, súbitamente sigo hablando.. ya en el desierto más agotado,
En el fondo marino más salado o en el luto más llorado de todos…y a pesar de todo el silencio profundo del tiempo,
Sigo siendo una voz, que grita o susurra, y que gesticula una rabia..sí, a la vez la susurra muy suavemente, pidiendo perdón…
Cuando al fin callen, ..los sonidos de esta voz cristalina, quiero que me sientan todos los que se fueron y también los que vendrán…cristal al fin, ese día..
No me pregunten nada por que estaré silente…quizás para siempre.
Pregunten ahora que estoy brillando mi última soledad, cristal al fin que se romperá…
¿Qué quien soy?....soy acaso la voz de la humanidad?…
Esta voz implica un paso saetario por la existencia, del gruñido se hizo voz…
Aprendió guturalmente los trajines de la escucha…y aprendió cayendo en profundos abandonos…¿ como hablarle al cadáver que mató esta voz?..
Sí…son voces que matan, acariciando entibian el puñal, al precio de la soledad..
Muerto el oponente a mi voz, no hay eco que me responda…y aún si lo hubiera, sé que el muerto no es el que responderá…
Nuevamente me preguntarán.. ¿Quién soy yo?..soy acaso la voz humana de las bestias?
La tierna expectativa de mi renacer…estalló con sangre..con carne quemada..con huesos triturados, convirtiendo mi glorioso sonido en gemidos infantiles agónicos…
No necesitan preguntarme más: “ soy la voz de dios”..bajando del Sinaí con piroclástica
Voz vengativa..
|